Entre los datos aportados destacaron los 20.000 millones de euros que el sector ha dejado de facturar desde el año 2008, el de la crisis. Gipuzkoa y Euskadi han sido los menos afectados y su crecimiento anual ascendió al 2%, «aunque muchos empresarios mantienen su negocio sólo cubriendo gastos», recalcó Rubio. Señaló que «muchos establecimientos están al límite porque tienen que seguir trabajando, ya que carecen del paro o de otra posibilidades laborales». Habló de unos 100.000 que son autónomos y de otros tantos que cuentan con un empleado o dos.
Rubio vaticinó que este año será también negro para la hostelería «pero espero que nos recuperemos a partir de 2013».